Cómo saber si una prenda merece entrar en tu armario.
Una buena compra empieza antes de mirar la etiqueta. Pregúntate si la prenda encaja con tu ritmo, si puedes lavarla sin miedo, si el tejido te resulta agradable y si el color conversa con lo que ya tienes. Cuando esas respuestas son claras, la decisión suele ser más tranquila.
También importa la repetición. Una prenda que solo imaginas en una ocasión muy concreta puede ser preciosa, pero quizás no sea prioritaria. Una pieza que puedes llevar con zapatillas, sandalias, jersey fino o chaqueta ligera tiene más recorrido y menos riesgo de quedarse olvidada.
En moda infantil, ese criterio es todavía más importante. Las prendas deben permitir juego, movimiento y lavado frecuente. En moda femenina, el equilibrio está en sentirse arreglada sin perder comodidad. En ambos casos, apostamos por detalles que suman sin complicar.



